Puesto que en España los Juegos de Azar, los Casinos y las Jugadas son un monopolio estatal, no hay las Casas de Apuestas. Pero los apostadores españoles tienen la posibilidad de apostar vía Internet en las casas de jugadas extranjeras.
En Estados Unidos las apuestas tienen una gran aceptación, aunque no son legales. Incluso el mismo The New York Times destina algunas de sus páginas al mercado de las jugadas. Por esta situación es que las Casas de Apuestas americanas no instauran cuotas, sino que consienten una fluctuación del margen de patrocinio de las apuestas, en función de lo que exija el mercado. Ello implica una postura bastante más liberal del negocio. Y hace que la gente se interese más en apostar, ya que los riesgos de quedar encerrado en vericuetos legales no existe. Esta situación podría mejorar si se reconoce que el apostador es el alma de este mundo que detenta tanto dinero al fisco.



